José David Ibarra Torres nos comparte, en esta su segunda colaboración, cómo se puede disfrutar la ciudad de Guanajuato por la noche y las fiestas que se celebran durante el año.
Al caer la noche desde el Jardín de la Unión parten las tradicionales Callejoneadas, los visitantes se unen a una estudiantina, que es un grupo de jóvenes con vestimenta antigua y que llevan instrumentos de cuerda y percusión, y juntos van cantando alegres por las calles angostas de Guanajuato, en momentos se detienen para hacer rimas jocosas, juegos de palabras y hasta una serenata romántica, es una divertida experiencia que quien va por primera vez debe vivir.
Antes o después de ser parte de una callejoneada hay que cenar, las opciones son muchas, hay gran oferta gastronómica alrededor del Jardín de la Unión y con un buen ambiente festivo por la variedad musical, hay tríos, mariachis y bandas que van cantando entre las mesas.

Por la mañana la recomendación es ir al Jardín Embajadoras, al que se llega de subida a unos 15 minutos caminando por la calle del Campanero, ahí se encuentran puestos de frutas, quesadillas tradicionales, tlacoyos y platillos con sazón casero para llevar, que venden señoras de las comunidades y rancherías cercanas, con salsas de molcajete rojas, verdes o de jitomate asado.
Es ahí donde también hay que probar las famosas enchiladas mineras, originadas de cuando los mineros salían tarde de trabajar y no encontraban más que tortillas y chile; después las cocineras les agregaron papas y zanahorias, y las rellenaron con queso, aderezadas con cebolla, y para rematar, una pieza de pollo.
Las festividades
Los primeros días de marzo se celebra el World Rally Championship (WRC) también conocido como el Rally México, inicia en Guanajuato y luego recorre caminos y etapas en Silao, Irapuato y León.
En la Semana Santa, la noche del jueves previo al Viernes de Dolores se realiza un tradicional Baile de las Flores, en diversos salones y espacios; hay quien del baile (que se prolonga hasta la madrugada) se va al Jardín de la Unión, al paseo de las flores, donde como cortesía desde muy temprano se acostumbra regalar rosas, claveles, gardenias, a las mujeres. Y todo el Jardín se impregna y rebosa de aromas deliciosos.

Desde días antes se levantan altares con decenas de flores ante la imagen de la Virgen de los Dolores, patrona de los mineros, y el Viernes de Dolores donde hay un altar los moradores de la casa regalan aguas frescas y nieve a todos quienes pasan de visita; la pregunta obligada por tradición al llegar es: “¿Ya lloró la Virgen?”.
En junio se realizan las Fiestas de San Juan y Presa de la Olla; por esas fechas y de acuerdo a las precipitaciones pluviales, se realiza la Apertura de la Presa, durante la cual se abren las compuertas de la cortina de la presa, para desahogar los excedentes, y es un espectáculo admirar el caudal de las aguas furiosas bajar hacia el río embovedado. Alrededor se organiza una verbena en la cual se encuentran decenas de puestos de antojitos y comida mexicana.
El 31 de julio, día del santo patrono de la ciudad San Ignacio de Loyola, se realiza el Día de la Cueva, en el cual miles de personas suben al cerro del Hormiguero y a la cueva, por la tradición apegada a la leyenda, de que Guanajuato es una ciudad de plata encantada, y para desencantarla de su hechizo hay que subir a la cueva, donde se “aparece” una niña que pide ser cargada y llevada a la basílica, a cambio de riquezas para el afortunado; pero la condición es no voltear hacia atrás aun cuando se escuche el nombre propio o cualquier cosa. Si quien carga a la niña voltea, la niña se convierte en una serpiente y regresa a la cueva. Y no se revierte el hechizo. Por ello la ciudad sigue encantada…
El 28 de septiembre se conmemora la Toma de la Alhóndiga, en recuerdo de la batalla de los insurgentes contra los españoles. Normalmente se realiza un desfile encabezado por las autoridades estatales y municipales, con participación de escuelas y diversas instituciones y organizaciones.
En octubre de cada año se realiza el Festival Internacional Cervantino en diferentes foros y espacios públicos, con la reunión de cientos de artistas de diversos estados y países en expresiones de música, teatro, danza y literatura que se mezclan con espectáculos populares y callejeros, y cada edición atraen a miles de visitantes de todo el mundo para llevar a cabo la llamada “Fiesta del Espíritu”.
De hecho el FIC inició luego de que se escenificaran los Entremeses Cervantinos por parte de grupos teatrales conformados por estudiantes de la Universidad de Guanajuato, lo cual junto con el Museo, dio a esta ciudad el título de Capital Cervantina de América.
Lamentablemente este año, los escenarios serán virtuales, por motivos de la contingencia sanitaria que se vive en el País, pero confiamos en que el próximo año volverá a ser como antes.
A finales de octubre y principios de noviembre cerca del mercado Hidalgo se instala la Feria del Alfeñique, por el tradicional Día de Muertos. Además de las figurillas de azúcar con diversas formas, son las únicas fechas en que se vende la tradicional y deliciosa cajeta de guayaba, camote y nuez, para disfrutar acompañada de panecitos en forma de “muertitos” con sabor a anís. Esta cajeta se prepara en la casa de muchas familias de Guanajuato, que la comparten con sus vecinos y visitantes. En fin, Guanajuato cuenta con todo lo necesario para una estancia placentera y divertida, como un destino recomendable con opciones para disfrutar y divertirse con la familia, en pareja o en grupo de amigos.