Pequeño en territorio pero con muchos atractivos es el estado de Hidalgo al cual se puede llegar desde la Ciudad de México para disfrutar de sus parajes naturales y lugares llenos de historia y cultura como son las zonas arqueológicas a las que me llevaron cuando yo tenía ocho años y que aún recuerdo como una visita espectacular.
Su capital es Pachuca reconocida por el Salón de la Fama del Fútbol Internacional, donde hay una impresionante galería de fotos mundialistas, trofeos y 50 instalaciones interactivas para poner en práctica habilidades deportivas. Otro atractivo de la ciudad es el Cuartel del Arte, para apreciar obras que cuentan la historia del estado.

Para quienes les gusta la historia y conocer más de civilizaciones antiguas, la visita a la Zona Arqueológica de Tula es obligatoria, ahí se encuentran los monumentales Atlantes, cuatro figuras de 4.5 metros de altura, representaciones de Quetzalcóatl como guerrero tolteca sobre una pirámide, realmente impresionantes, es recomendable solicitar un guía para entender mejor la cultura.

Un lugar ideal para los amantes de la naturaleza en el estado son las Grutas de Tolantongo, un parque ecoturístico con cuevas, grutas y pozas de aguas termales que son visitadas para tener momentos de relajación y contemplar el bello paisaje que rodea el lugar ya sea acampando en el área o alojándose en uno de los hoteles cercanos.
Pueblos Mágicos
El estado tiene siete pueblos que cumplen con la denominación de Pueblos Mágicos, porque tienen arquitectura, tradiciones y están rodeados por la naturaleza única sostenible, uno de ellos es Zempoala, que se distingue por el Acueducto del Padre Tembleque designado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Y Huasca del Campo, un lugar ideal para un paseo ecológico y para disfrutar de las cascadas Prismas Basálticos.

Los otros pueblos son: Zimapán, Real del Monte, Tecozautla, Mineral del Chico y Huichapan que tienen lugares encantadores con bosques y presas y sobre todo una gastronomía muy singular en base a los productos de la región como es el maíz, la planta de maguey y los insectos.

Para ejemplos, los mixiotes que se rellenan con un guisado que puede ser carne de res, pollo o conejo en adobo envuelto en una película llamada mixiote que se extrae de las pencas del maguey y la bebida de origen prehispánico, “el pulque” que es el líquido fermentado que se extrae del aguamiel de los magueyes, también hay “curados” que son jugos de frutas o semillas que se le agregan al pulque, como guayaba, fresa, mango, mamey u otras que dan un sabor más dulce que agrada a todos los paladares. Si en tus planes está conocer las maravillas naturales del estado lo ideal es hospedarte en Pachuca y de ahí salir a visitar las reservas ecológicas, sitios arqueológicos o pueblos mágicos.