Sí, me enamoré de Chiapas con mis cinco sentidos, escuché con admiración la caída de agua de las cascadas, me deleité al ver la exhuberante vegetación del bosque tropical y de la selva, toqué sus preciosos textiles bordados por talentosas artesanas, probé nuevos platillos como la sopa de chipilín y disfruté de su aroma. DesdeSigue leyendo “Mi primer viaje a Chiapas”